
El Pleno del Ayuntamiento de Sagunto instará al gobierno autonómico a crear un nuevo sistema de colaboración interinstitucional para el mantenimiento integral y la climatización de los centros educativos a través de un consorcio formado por la Generalitat Valenciana, ayuntamientos y diputaciones con una dotación de 100 millones de euros anuales de presupuesto.
Asimismo, también solicitará al Consell que mantenga la inversión del anterior ejecutivo, cifrada en 306 millones de euros anuales, del Pla Edificant, así como que delegue al menos 50 obras cada año a los ayuntamientos, tal como hacía el gobierno autonómico anterior. De igual modo, se le reclama acatar las sentencias del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) que obligan a la Generalitat a devolver los proyectos del Pla Edificant con climatización integral anulados por el actual Consell.
Por otra parte, se le pide que apoye el acuerdo del Consejo Escolar Municipal en la sesión que tuvo lugar el día 7 de julio, y que fue aprobado por unanimidad, donde se pide declarar el municipio de Sagunto como actuación prioritaria dentro del Pla EduClima - Pla de Confort Tèrmic 2026-2029, atendiendo a la dimensión de su red educativa pública, el número de centros afectados, muchos de ellos con infraestructuras antiguas, y el volumen de población escolar existente, con una escolarización sobrevenida significativa de más de 800 alumnos matriculados, año tras año, desde el curso 2022/2023, así como teniendo en cuenta las características climáticas propias de un municipio litoral y la ausencia generalizada de sistemas integrales de climatización.

La moción, presentada por Compromís per Sagunt y defendida por la concejala de este grupo político Maria Josep Soriano, ha sido aprobada con los votos a favor de PSPV-PSOE, IP, Compromís per Sagunt y EU-Unides Podem, el voto en contra del PP y la abstención de Vox.
En la exposición de motivos se hace referencia al problema que afrontan las instalaciones de los centros educativos, cuya gran mayoría “no están preparados para afrontar las temperaturas por encima de 30 °C que se están dando, sobre todo las semanas posteriores al inicio y las previas al final de curso”, situación que se ve agravada a consecuencia del cambio climático y el calentamiento global, que han prolongado los períodos de calor extremo y han alargado la temporada cálida.
Además, se apunta en el argumentario la reivindicación de la comunidad educativa valenciana, que “está denunciando la situación insostenible que sufren alumnado, profesorado y personal de administración en las aulas, espacios docentes y oficinas administrativas, con temperaturas que oscilan entre los 30 °C y los 34 °C cuando el Real Decreto 486/1997, que regula las condiciones de seguridad y salud en los puestos de trabajo, establece que la temperatura de los locales destinados a trabajos sedentarios propios de oficina o similares tiene que mantenerse entre 17 °C y 27 °C”.
“Las consecuencias en la salud y la educación de una exposición prolongada a estas temperaturas afectan tanto la salud como el rendimiento académico: pérdida de concentración y reducción de la capacidad de aprendizaje; fatiga y cansancio físico y mental; mareos, cefaleas y deshidratación; estrés térmico y empeoramiento de patologías respiratorias y cardiovasculares, entre otros”, se alerta.
Por otra parte, se señala que “el gobierno de la Generalitat no solo no ha completado ni una sola obra de climatización integral que no estuviera prevista previamente, sino que ha retirado diversas”. En esta misma línea se explica que “después de tres años sin tomar ninguna medida al respecto mientras las temperaturas en las aulas no han hecho más que batir récords, la Conselleria de Educación ha optado por la improvisación”.
“Es evidente que ya no es el momento de medidas provisionales e ineficientes, sino que urge acometer medidas de carácter estructural”, se concluye, y se sugiere, “por un lado, naturalizar nuestros centros con la instalación de vegetación para proporcionar zonas de sombra, mediante la plantación de arbolado, creación de jardines verticales, etc.”, y de otro, “acometer medidas como la instalación de láminas de protección solar, o marquesinas voladas, así como propiciar la ventilación cruzada”. Por último, se pide “dotar los centros de energía renovable e instalaciones eléctricas con capacidad para sostener y mantener una instalación aerotérmica que garantice una respuesta eficiente y proporcionada ante las elevadas temperaturas”.